7 emociones comúnmente reprimidas

7 emociones comúnmente reprimidas

Ahora, repasemos rápidamente siete emociones que muchos de nosotros reprimimos. Tenga en cuenta que estas emociones son la fuente de gran parte de nuestras tensiones internas, comportamientos inconsistentes y descontento; y también estas son las causantes de muchos de nuestros obstaculos que enfrentamos a diario.

La Ira y la rabia reprimidas

La ira reprimida nos atraviesa a la mayoría de las personas, me atrevo a decir que a todos. Cualquier forma de maltrato tanto verbal como escrito asi como burlas, intimidación, rechazo, ridículo delante de otras personas en la infancia o incluso a la negación de las necesidades humanas básicas, puede conducir a la ira reprimida.

Además, la parte tiránica de nosotros puede indignarse por casi cualquier cosa, lo que alimenta esta ira haciendo que nuestro descontento cresca mas y mas. La ira reprimida puede provocar ansiedad, depresión y dolor crónico; también puede traer otros problemas asociados como el desarrollo emocional, el crecimiento como persona, la integración social y el desempeño laboral.

El Dolor y la tristeza reprimidos

Cuando no procesamos completamente la pérdida, la arrastramos con nosotros y queda presente en todo lo que hacemos influyéndonos en todos ambitos. Al reprimir nuestro dolor, también reprimimos la alegría auténtica que hace que nuestro vivir tenga un color diferente cada día.

El llanto que no conduce a la catarsis suele ser una forma de drama del ego, no de curación. Si su mente continuamente recurre a imágenes del pasado (persona, lugar o cosa), es una señal de que se está aferrando a algo que requiere procesamiento o comprensión, y tiene que ser solucionado para poder continuar en la vida.

La Vergüenza y la culpa reprimidas

La vergüenza y la culpa parecen ser el principal sistema operativo de nuestra cultura, en la forma en que criamos y enseñamos. También es la base de muchas religiones que usan la culpa para lucrarse constantemente, ya que los seguidores se sienten de alguna manera mejor asisitiendo y entregando dinero a las iglesias para no sentirses tan culpables y avergonzados.

La vergüenza y la culpa son poderosas herramientas de manipulación para lograr que hagamos lo que alguien más quiere. Estas emociones son tan penetrantes en el estilo de comunicación de muchas personas que a menudo no sabemos cómo comunicarnos sin transmitir estas emociones inconscientemente.

La vergüenza y la culpa se han transformado en un negocio que crea miles de millones de dólares en ganancias a muchas empresas en todo el mundo al manipular a las personas por su apariencia física las que hace que hagan gastos inecesarios en productos y servicios que no se necesitan. Mucha gente vive en la culpa de no estar en el standar de aprobación de la gente y se esconde en la vergüenza lo que hace que tarde o temprano ingrese a la rueda del negocio de estas empresas para gastar dinero en productos y servicios.

El Odio reprimido

Durante la infancia, a muchos de nosotros se nos enseña que no es bueno odiar. ¿Hace esto que el sentimiento de odio desaparezca? No, solo nos obliga a empujarlo a nuestro inconsciente donde siempre estará presente y nos hará daño.

La mayoría de los padres reprimen sus sentimientos de odio hacia sus hijos por la misma razón: no está bien odiar. Los niños no experimentan nuestras palabras; absorben nuestros sentimientos. Incluso cuando decimos: «Te amo», estas palabras pueden ser una máscara.

¿Cómo eliminar el Odio?

Lo contrario del odio es el amor, reemplazarlo es muy fácil pero cuesta mucho trabajo de hacerlo pero no es imposible. Para comenzar lo podemos hacer con pequeñas acciones que demuestren que si las otra persona o personas nos importan, pequeños gestos y atenciones. Dejar las diferencias y el orgullo de lado y pensar que todos los problemas tienen soluciones.

Recuerda, lo que sea que reprime se fortalece en ti y se proyecta hacia los demás. Es importante trabajar en la felicidad que apaga el odio, una técnica que puedes aplicar es pensar en momentos felices que has tenido, recordar las instancias que dieron una sonrisa y felicidad; usalos para darte fuerza cuando tengas un obstaculo que serán tu empuje necesario.

El Miedo reprimido

Con miedo normal, hay una respuesta de huida o lucha. El miedo reprimido, por el contrario, nos inmoviliza.

El miedo reprimido hace que nuestro mundo sea pequeño y limita nuestras opciones percibidas. También constriñe nuestros cuerpos y daña nuestros riñones. Recordemos que todo que aquello que nos preocupa, que nos  retrae, que nos encierra en nosotros mismos nos daña tanto nuestro cuerpo como nuestra menta ya que el miedo reprimido nos cierra.

El Deseo reprimido

El poder, la riqueza, el estado, el sexo y el control dominan nuestra alma inferior. Muchos de nosotros, en nuestros intentos de ser «espirituales», reprimimos estos deseos.

Cuando negamos la existencia de nuestros deseos, fortalece nuestra envidia reprimida.

La Envidia reprimida

El valor dominante en nuestra sociedad es lograr. La comparación y la competencia impulsan el logro. Los mensajes subliminales de la mentalidad del triunfador incluyen:

  • «Soy mejor que tú.»
  • «Atrápame si puedes.»
  • «Nunca serás tan bueno como yo».
  • «Soy un ganador (lo que implica que eres un perdedor)».

La razón por la cual las redes sociales deprimen a las personas es que refuerza estos mensajes. El mensaje oculto detrás de muchas publicaciones sociales es «Mira lo genial que soy» y «Mira lo que tengo, y tú no», estos mensajes son indirectos.

La envidia reprimida conduce a la depresión y la ansiedad. Para solucionar esto tienes que tener presente que siempre existirá y debes de tomarlo como un ejemplo de lo que tu puedes ser y no de algo que no pudiste ser. Para esto haz lo siguiente:

  • Haz una lista de tus metas personales a corto plazo
  • Haz una lista de tus metas personales a largo plazo
  • Has una lista de lo que tienes que lograr para obtener cada una de tus metas
  • Divide tus metas en tiempos prudentes y comienza a trabajar en ellas.