Bartolinitis

Bartolinitis

La bartolinitis se desencadena por una infección de las glándulas de Bartolino, localizadas a cada lado de la abertura vaginal. Son dos glándulas simétricas que están conectadas con la vagina a través de un conducto situado entre el himen y los labios menores. “Las glándulas segregan un moco claro y transparente que actúa como lubricante”, explica la Asociación Española de Ginecología y Obstetricia (AEGO).

Esta enfermedad puede llegar a confundirse con un absceso de Bartolino, que es una acumulación de pus en una de las glándulas. La forma más adecuada de diferenciar ambos casos, según la AEGO, es tener en cuenta que “en estos problemas, la glándula está aumentada de tamaño. En el caso de la bartolinitis hay signos inflamatorios alrededor de la glándula, con fiebre y dolor local”.

Causas

Las causas principales de la bartolinitis, según el experto, son las siguientes:

  • Acumulación de líquidos: sobre todo cuando hay alguna infección o proliferación de la piel que puede causar que la abertura de la glándula de Bartolino se obstruya.
  • Las bacterias: pueden llegar a ocasionar la infección de algún quiste y facilitan la acumulación de pus en la región. Algunas de éstas provocan infecciones de transmisión sexual, como la gonorrea o la clamidia pueden llegar a ocasionar esta enfermedad.

Síntomas

Lo normal es que los quistes de Bartolino no muestren sintomatología. Si el quiste tiene un tamaño reducido, la persona que lo posee apenas lo nota. Si aumenta su dimensión puede generar alguna incomodidad a la mujer porque notaría su presencia cerca de la apertura vaginal.

El bulto tiene un volumen comprendido entre uno y cuatro centímetros. Si se infecta, explica Javier De la Torre, miembro del grupo de Enfermedades Infecciosas del Hospital Costa del Sol y vocal del grupo de estudio del SIDA de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA) , Puede provocar:

  • Aparición de un bulto sensible a los lados de la abertura vaginal.
  • Fiebre.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.

No hay una forma concreta de prevenir la bartolinitis. Expertos como De la Torre, recalcan la importancia de mantener unos buenos hábitos de higiene en la región, además de extremar las precauciones en las relaciones sexuales, usar protección y realizar chequeos frecuentes para diagnosticar infecciones de transmisión sexual.

Tipos

Según la AEGO podemos distinguir dos tipos de bartolinitis:

  • Bartolinitis ocasionada por obstrucción: el conducto que la conecta la glándula con la vagina se obstruye por la acumulación de secreciones. Este tipo no es doloroso ni presenta síntomas cuando se produce.
  • Bartolinitis aguda infectada: presenta inflamación en la zona. Cuando ésta aparece suele ser necesaria la intervención quirúrgica para tratarla, según la AEGO.

Diagnóstico

El diagnóstico de esta enfermedad en casos no complicados se hace mediante la exploración y la palpación de la zona en busca de algún bulto que pueda estar relacionado con la presencia de la bartolinitis.

En algunos casos, el vocal de GeSIDA  recomienda tomar muestras de las secreciones vaginales de la mujer para ver además, la presencia de infecciones de transmisión sexual  y si se sospecha de malignidad. Es recomendable realizar una biopsia de la zona para descartar otras causas.

Tratamientos

La terapia que se aplica a la paciente con esta infección dependerá de la clínica que presente, su evolución y las patologías asociadas. En los casos en los que la bartolinitis no muestra síntomas, no suele requerir terapia salvo cuando el paciente supere los 40 años, porque aumenta la posibilidad de que sea maligno en estos enfermos.

Existen algunos  remedios caseros que pueden ser útiles para paliar las molestias, como los baños de asiento con agua tibia o aplicar calor en la zona afectada. De hecho, cuando los quistes son pequeños, a veces, aplicar varias veces al día los baños de asiento es suficiente, porque consiguen que se rompan solos y drenen el contenido. ”Estos baños de agua deben realizarse 10 a 15 minutos, 3 o 4 veces al día para que sea eficaz”, explica De la Torre.

También se pueden tomar analgésicos y, en pacientes en los que el absceso se infecta, se aplicarán antibióticos, comenta el experto. En casos más complejos, donde hay una obstrucción en alguno de los conductos, puede llegar a ser necesaria cirugía para drenar el contenido del absceso y evitar que vuelva la infección. Sin embargo, “el drenaje del absceso no elimina por completo la infección”, asegura la AEGO. Eso genera que en algunos casos, sea necesario un tratamiento más invasivo que puede llegar a requerir la extirpación de las glándulas de Bartolino.